viernes, 11 de febrero de 2011

Nuestra mirada en torno a la prevención

Este tiempo complejo en el que vivimos nos trae también nuevos desafíos alrededor del concepto de prevención en salud mental, ya que la complejidad de nuestras sociedades propone como causales de los desórdenes mentales a una serie de factores que interactúan, una policausalidad, como planteara Pichón Riviere.

Es por esto que si bien el detenimiento del aprendizaje se produce en el ámbito familiar y en la interacción de sus componentes, produciendo diferentes desfasajes en la estructuración del psiquismo pòr un lado, y en las formas de vinculación por el otro, no podemos dejar de lado que los grupos primarios están inmersos en un contexto social que puede, o bien generar estas disfunciones, o bien agravar las ya existentes.

Una sociedad de la incertidumbre en lo social, en lo político y en lo económico somete al sujeto a una situación de estrés similar o superior a la que pueder generar una situación de catástrofe con su consiguiente consecuencia postraumática.

Parte de esta incertidumbre aparece en el interjuego de un perverso mecanismo social de inclusión-exclusión, y en una lógica consumista que somete al sujeto a una serie de carencias que de a poco van deteriorando los parámetros que determinan un buen nivel de salud.

Creemos que para poder actuar en el área de la prevención debemos comprender una serie de procesos y factores múltiples que requieren un análisis desde diferentes ópticas.

Pero no solamente conocer estor múltiples factores sino, fundamentalmente, comenzar a modificar el sentido de las intervenciones, no para restaurar espacios que volverán a estar carentes de parámetros mínimos para conservar la salud,(el momento previo a la crisis produce la crisis) sino el de crear espacios con un nuevo sentido (totalmente diferentes al momento previo a la crisis), cosa que será posible si el operador tiene una visión diferente que pueda transmitir en sus intervenciones.

Un enfoque transdisciplinario permite comprender esta compleja situación multidimensionalmente, y al mismo tiempo, la mirada humanizante, desde la comprensión de un modelo humanizante de sociedad, permite trabajar una nueva impronta en la grupalidad.

La construcción de capital humano y capital social es fundamental para encarar las situaciones que la sociedad nos plantea desde un enfoque de salud que construya salud, opuesto a un modelo de salud que vuelva a construir enfermedad.